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Para tener un feliz 2018

Imagen de Julia Ines CALZADA

Para tener un gran año y una gran vida hay que empezar por entender cómo tener un gran día

La vida no es esa mega meta de esa mega imagen de felicidad absoluta que se alcanza algún día. La vida al igual que el camino se hace de pequeños pasos, de pequeñas decisiones que se toman cada día. Antes de hacer tu lista de propósitos de lo que quieres cambiar este año, te propongo que pienses en contestar conmigo esta pregunta y a partir de aquí hagamos cambios en las pequeñas cosas que hacemos cada día.

¿QUIEN SOY?

¿Esta pregunta te parece incómoda o fácil de responder? Por lo general a las personas nos resulta difícil porque no nos han enseñado a responderla con sencillez, honestidad y positivismo. Por el contrario hemos aprendido a tachar de intensos a quienes se la hacen "No seas tan complicado y vive la vida simplemente" nos dicen nuestros familiares y amigos. Pero para personas que desean llegar más lejos, conquistar su propia independencia y lograr una vida más creativa y plena esta respuesta no es satisfactoria. ¿Quién soy? es una pregunta necesaria de la cual emerge la consciencia para ser feliz. El problema radica en que buscamos contestarla con información externa por ejemplo: Yo soy la marca de tenis que traigo, el celular que tengo, la camisa que llevo puesta o el coche que tengo y no con la honestidad de mirar hacia adentro. Por increíble que te suene en este momento la raíz de la infelicidad en las personas es la falta de claridad al intentar responder a esta pregunta o el simple desinterés siquiera en hacérsela.
¿Quién soy? Empecemos por la parte más fácil y obvia: Yo soy mi cuerpo. Al saber que eres tu cuerpo tomas responsabilidad de cuidarlo y respetarlo, porque eres tú. Tu cuerpo no solo es tuyo, tu cuerpo ES TÚ (sí con mayúsculas) y no debería ser de nadie más. La diferencia entre que algo sea tuyo ó seas tú es enorme. Veámos, unos zapatos pueden ser tuyos y los puedes tirar a la basura o darlos a alguien más y no pasa realmente nada pero tu cuerpo eres tú, no puedes tirarlo a la basura, no puedes darlo a nadie más porque si lo haces pierdes una parte de ti. Lo que vivas con tu cuerpo se trasformará en una parte de tu historia de vida y ser consciente de eso es responsabilidad tuya. No debes permitir que nadie lastime o haga algo con tu cuerpo que no te guste. Cuando te vas volviendo un adulto te das cuenta que nadie más que tú mismo puede cuidar de él y lo que le pase al él te pasa a ti. Esta responsabilidad te hará discernir que hay cosas que no debes comer, situaciones que te pueden enfermar, personas que debes evitar y límites claros que debes poner. Entre más pronto te des cuenta de esto más dueño serás de tu vida, tu felicidad y evidentemente evitarás dañar a tu persona.

Ahora bien, tu no solamente eres tu cuerpo, también eres tus emociones. Yo soy mi cuerpo, yo soy mis emociones. Y de nuevo, mis emociones no solamente son mías sino que yo soy mis emociones. Si una persona vive enojada, esta emoción se convertirá en la personalidad de la persona. Por esto, sin importar lo que nos hayan hecho en el pasado, no podemos vivir enojados, tristes, temerosos o resentidos. Sentir estas emociones de forma recurrente es un daño que nos afecta a nosotros mismos más que a nadie en el mundo. Si yo permito que mis emociones negativas me gobiernen, yo me convierto en una persona negativa. Es sencillo. Yo soy mis emociones. Cuando tomamos consciencia de esto debemos afirmar lo positivo que queremos vivir y sentir. "Yo disfruto sentir y decido lo que quiero sentir y a quién le doy importancia en mi vida" Afirmar "Yo soy mis emociones" me permite dar entrada a las emociones que quiero cultivar, únicamente nosotros mismos podemos salir del pantano, aunque nos haya metido alguien más. ¿Cómo puedo cuidar de mis emociones si siento que una y otra vez me tropiezo con el mismo sentimiento de miedo, tristeza, abatimiento, soledad o enojo? Les voy a dar un breve ejercicio que funciona de maravilla, ustedes son libres de intentarlo o no:

Cuando llega el sentimiento no lo hagas tuyo, por el contrario identifícalo fuera de ti y dile al sentimiento "Tu no eres lo que yo quiero para mi vida, yo lo que quiero es sentir alegría y paz, no te permito que me hagas daño ni mucho menos que te hagas dueño de mi, porque aquí hay alguien que toma las decisiones y ese alguien soy yo, no tú. Por lo tanto fuera "_________" ( miedo, tristeza, soledad, enojo, etc) te abro la puerta para que te vayas por donde viniste"

Además de mi cuerpo y mis emociones, qué les parece que sigue en la lista para resolver la pregunta ¿Quien soy? ¡Exacto, le diste al clavo! "Yo soy mis pensamientos" Mis pensamientos (percepciones de la realidad) no solamente son míos, mis pensamientos soy yo. Como el agua que lleva un río; el río no es río sino por el agua que lleva. El agua son los pensamientos, ellos nos hacen ser lo que somos. Piensa en la calidad, pureza, fuerza, vitalidad, magia que tiene el agua de tu río porque de ello depende tu vitalidad, tu magia, tu caudal. Ahora piensa en un río seco y contaminado. ¿Es posible que haya personas que tengan pensamientos que las hagan estancarse, podrirse, debilitarse? ¿Es posible que haya personas cuyos pensamientos las empoderen, las llenen de vitalidad, alegría y fuerza? Si la respuesta es que sí, ya sabes que hacer: Conviértete en el dueño de tus pensamientos, úsalos para fortalecerte y purificarte y recuerda que los pensamientos de pobreza te empobrecen, los pensamientos de gratitud te hacen más feliz.

Hasta aquí llegamos por hoy pero te dejo la tarea de resolver ¿Cómo puedes transformar este aprendizaje en acciones concretas que te empoderen el día de hoy? ¿Cómo puedes transformar este conocimiento en pequeñas acciones cotidianas? Si vas a hacer propósitos de año toma en cuenta que estos propósitos no sean soluciones simplistas como "Comprarme unos tenis, bajar de peso o conseguir pareja" Para que las cosas realmente cambien en tu vida tienes que volverte el dueño de tu cuerpo, tus emociones y tus pensamientos. En esas tres direcciones toma acciones que te llenen de fuerza, pureza y salud. Toma las riendas y la responsabilidad de lo que eres y define quién quieres ser. Ya sabes que estoy aquí para ti. Nos leemos hasta la próxima!!!

Julia Inés Calzada.

Escuela de la Vida
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Julia Ines CALZADA
Fundadora de “Escuela de La Vida”, contenidos que inspiran a la creación colectiva y a la reinvención del individuo.