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¿Tu y tu pareja se han perdido el respeto? Actúa de inmediato.

Imagen de Julia Ines CALZADA

Recomponer el rumbo una vez se ha perdido el respeto.

¡Alerta! Cuando comienza a romperse el respeto en una relación el fin podría estarse anunciando. Actúa de inmediato y lee este artículo con sumo detalle las veces que sean necesarias.
Haya separación o no, si se pierde el respeto la muerte del amor anuncia su llegada galopante. Es verdad, hay parejas que nunca se van a separar así se saquen sangre, pero lo importante no es quedarse juntos a pesar de la relación sino estar juntos para crecer en la relación.
Si en tu pareja los pleitos van subiendo de tono cada vez y temes perder los estribos. Te pido que leas esta guía para lograr recuperar el camino constructivo.
1) Comiencen por pedirse mutuamente una disculpa de corazón. Entiendan de una vez por todas que hablarse feo nunca nos va a llevar a nada. Tenemos la falsa percepción de que insultando y gritando logramos convencer al otro. Pero no, ni logramos imponer nuestra opinión, ni logramos “corregir” sus errores. Lo único que conseguimos es desgastar la relación hasta que ésta se vuelve imposible de sostener.
2) Hagan una lista cada uno de sus más grandes defectos. Esos que todo el tiempo les dan lata. Cada uno de nosotros sabemos cuáles son, muchas veces son los mismos que odiábamos de nuestros padres.
3) Léanse cada uno la lista y ayúdense con cariño a afinarla y completarla. No se vale cerrarse y no aceptar nada de lo que tu pareja te diga de ti pero tampoco se vale la saña de hacerle ver sus defectos a la otra persona. Si vas a hacer una sugerencia te recomiendo plantearla en forma de pregunta.
Ejemplo: ¿Crees que te cuesta trabajo contenerte cuando algo no te gusta?
4) A partir de este momento cada uno se va a hacer responsable por su propia lista de defectos. Lean en voz alta la lista y díganse mutuamente “Estos son los obstáculos con los que yo tengo que luchar para tener una mejor relación contigo y con los demás” me hago responsable de ellos cada vez que aparezcan y me comprometo a intentar dominarlos con toda convicción.
5) Cada vez que tengan un problema o discusión, dejen pasar unas horas, cada uno debe hacer el ejercicio de honestidad de determinar en qué falló ya que el éxito de esta terapia radica en dejar de ser víctimas y volvernos responsables de nuestras acciones.
“El culpable de todo” ya no es el otro, repartimos la responsabilidad de cada quién lo que le toca. Dejamos de ser “La maestra o maestro” del otro a una actitud adulta de responsabilidad de los propios defectos.
6) Pidan siempre una disculpa por lo que no pudieron controlar, aprender o dominar y hablen sobre cómo pueden mejorar para la próxima. Pueden comenzar por la siguiente frase “Me comprometo a no volver a decirte “__________” cuando estemos discutiendo.
No pierdan de vista que no se trata de hablar o criticar lo que el otro hace o dice mal sino lo que tu mismo puedes y debes mejorar.

Espero que este artículo te haya servido de mucho. Espero tus comentarios. Me pongo a sus órdenes para ayudarles a resolver sus problemas de comunicación de pareja, familiares o profesionales.

JICALZADA
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Julia Ines CALZADA
Fundadora de “Escuela de La Vida”, contenidos que inspiran a la creación colectiva y a la reinvención del individuo.